Acerca de
Nacido y criado cerca de la zona de esquí de Bromont, Max Parrot es un talento natural en las montañas. Comenzó a hacer snowboard cuando tenía solo 9 años. Sus padres (ambos esquiadores) pensaban que el snowboard era demasiado peligroso. Max decidió cortar el pasto todo el verano hasta ahorrar lo suficiente para comprarse una tabla. Nunca miró hacia atrás.
En 2018, Max realizó una última bajada que lo coronó medallista olímpico de plata en slopestyle en PyeongChang. Sólo unos meses después, Max enfrentaría lo que él llama su “competencia” más dura. Tras notar una picazón intensa en el cuello y un ganglio inflamado en septiembre de 2018, Parrot se sometió a una biopsia el 11 de diciembre para descubrir la causa. Su diagnóstico llegó diez días después, el 21 de diciembre, justo antes de las fiestas: era linfoma de Hodgkin. Para Parrot, su “programa de entrenamiento” fue simple, pero intenso: 12 sesiones de quimioterapia por infusión cada dos semanas.
En junio de 2019, Max anunció al mundo que estaba libre de cáncer. Después de dos meses de trabajo duro en el gimnasio y sobre la tabla, Parrot se sintió listo físicamente para competir. En su regreso, Max no se guardó nada. Ganó la medalla de oro de big air en los X Games de Oslo, Noruega.
Y ahí no terminó: en sus siguientes dos competencias, volvió a ganar el oro en la Copa del Mundo de Pekín y, más recientemente, en los X Games de Aspen, exactamente un año después de su diagnóstico.